Hoy a las 3 de la tarde nos han dado a nuestro pequeño dragón (Long Ting), venía asustada y cansada como veis en la foto, pero enseguida se ha abrazado a nosotros y se ha hecho la reina de la casa, su hermana está como tonta con ella. No hace más que besarla y hacerla reir y no para de decir que qué suerte tiene de tener una hermana, que ella estaba muy sola (a ver lo que le dura ese pensamiento)
La entrega en el Registro ha sido muy emocionante, por mucho que te lo cuenten hay que vivirlo para saber lo que siente. Primero nos meten a todas las familias en una habitación muy grande y cuando vienen las niñas van diciendo sus nombres en chino y !a ver si las reconoces! una pareja creía haber visto a su niña en el ascensor cuando subían y luego cuando se la han dado no era la misma, !y hasta le habían hecho fotos! Es increible lo que se parecen algunas. Y es que solo tenemos un par de fotos que miramos y remiramos mil veces, pero no siempre se acercan a la realidad. En el caso de María, la realidad supera la ficción. Si guapa era en la asignación, no os podeis imaginar cómo es en realidad (me voy a poner un babero).
La pobre está un poco malita, tiene mocos y fiebre, pero no ha llorado nada en toda la tarde (bueno, si, cuando se acercaba su padre, no lo quería ni ver) Pero solo ha durado hasta que le ha dado el biberón, !Chica lista! Sabe que le conviene hacerse amiga de quien le llena el estómago.
Con la emoción y la hora en la que nos han citado (nos tenían desde la una dando vueltas) no hemos comido y cuando nos hemos ido esta tarde a cenar, se ha puesto las botas a pescado y arroz. ¡ Y eso que yo le había dado ya su cena en la habitación! ¡ Esta chica me ha salido tragona!
Bueno hoy no os cuento nada más que ya hay que ejercer de padres de un bebé y ya se sabe que dan malas noches. Hasta mañana.